Queratosis Actínicas

EL PRECÁNCER MÁS COMÚN

La queratosis actínica (QA), también conocida como queratosis solar, es un precáncer de piel muy común, que afecta a más de 58 millones de norteamericanos. Las personas de tez clara, cabello rubio o pelirrojo y ojos azules, verdes o grises son más propensos a desarrollar una o más QA cuando pasan tiempo al sol durante mucho tiempo. Cuanto más cerca del ecuador viva, más probabilidades de sufrir QA.

La incidencia es algo mayor en hombres porque pasan más tiempo expuestos a la luz del sol y utilizan menos protección solar que las mujeres.

La exposición solar crónica es la causa de casi todas las QA. Como el daño solar se va acumulando, un corto período de exposición solar se suma a la cantidad total de sol recibida. Los días nublados tampoco son seguros, ya que el 70-80% de los rayos de sol ultravioleta (UV) pueden atravesar las nubes. También rebotan en la arena, en la nieve y en otras superficies reflectantes, proporcionando una exposición extra.

La radiación ultravioleta de las lámparas de bronceado puede ser incluso más perjudicial que el propio sol, por eso los dermatólogos desaconsejan el uso de salones de bronceado.

Ocasionalmente, las QA pueden estar provocadas por una exposición prolongada a los rayos X o a varios agentes químicos industriales.

¿DEBE PREOCUPARME?

La queratosis actínica se denomina precáncer porque puede ser el primer paso de un carcinoma de células escamosas (CCE). Hasta el 10% de las QA pueden degenerar en CCE y el 40-60% de los CCE empezar como QA no tratadas. Entre el 2% y el 10% de estos CCE se extienden a otros órganos internos, llegando a ser incompatibles con la vida.

Otra forma de QA, la quelitis actínica, suele desarrollarse en los labios y, también, puede degenerar en CCE.

Cuantas más queratosis padezca, más probabilidades de que una o varias degeneren en cáncer de piel. De hecho, algunos científicos consideran la QA una forma precoz de CCE.

¿CÓMO RECONOCER UNA QA?

Una QA es un crecimiento escamoso o en forma de costra, que suele aparecer en áreas alopécicas del cuero cabelludo, cara, orejas, labios, dorso de las manos, antebrazos, hombros o cuello así como en otras partes del cuerpo expuestas al sol. Con frecuencia se habla de queratosis, en plural, porque no suele haber solo una.

Las primeras QA en parecer son tan pequeñas que suelen reconocerse más por el tacto que por la vista. La sensación es similar a pasar el dedo por un papel de lija. Solemos tener muchas más QA invisibles que visibles en la superficie de nuestra piel.

  • Queratosis actínica en el dorso de la mano.

  • Un plano corto revela elevación, aspereza y costras. Algunas queratosis, como ésta, son difíciles de distinguir de un carcinoma de células escamosas.

  • Numerosas queratosis actínicas en áreas alopécicas del cuero cabelludo revelan daños ocasionados por el sol. Son elevadas, de textura áspera y parecen verrugas.

  • Dos queratosis típicas en el borde del oído. La lesión superior presenta costras, la inferior es, de apariencia, áspera.

  • Aunque la mayoría de queratosis presentan una fina textura áspera similar al papel de lija, otras como esta lesión, ofrecen una superficie escamosa y con costras.

  • Labio inferior con grietas llenas de sangre seca y escamas en forma de cuerno cubriendo una queratosis grande.

Las QA suelen tener un tamaño de 1/8 a ¼ de pulgada. Algunas, luego, desaparecen para volver a reaparecer más adelante. La mayoría se vuelven rojas pero algunas presentan un color marrón claro u oscuro, rosa, una combinación de ambos o colorean la piel. Ocasionalmente pican o producen una sensación de pinchazo o sensibilidad. También pueden inflamarse y estar rodeadas por cierto enrojecimiento. Las QA raramente suelen sangrar.

Las QA indican que hemos estado expuestos, de forma dañina, al sol, y pueden degenerar en cualquier clase de cáncer de piel, no solo CCE.

A continuación se muestran algunos ejemplos de QA típicas, así que examine su piel en busca de lesiones similares a estas. No obstante, muchas QA tienen una apariencia muy distinta así que si encuentra algún crecimiento inusual o cambiante, acuda a su doctor de inmediato.

OPCIONES DE TRATAMIENTO

Aunque no todas las QA se vuelven malignas, no hay forma de saber qué QA son precursoras de un cáncer de piel. Afortunadamente, hay disponibles muchos tratamientos eficaces. Antes de optar por uno, el médico realiza una biopsia para determinar si una QA es, o no, maligna. La parte superior de la lesión se rasura con un bisturí o se raspa mediante curetaje. Se precisa anestesia local. La hemorragia se detiene con un agente estíptico.

Algunas opciones terapéuticas son: fármacos tópicos (5-fluorouracilo, imiquimod, diclofenaco con ácido hialurónico, gel de ingenol mebutato), criocirugía, terapias combinadas, peeling químico, cirugía láser y terapia fotodinámica (TFD).

LA EDAD INFLUYE

Como el tiempo de exposición solar se va acumulando año tras año, las personas de más de 50 años son las más propensas a desarrollar QA. No obstante, las personas en torno a los 20 años también se ven afectadas. Otras personas como aquellas que tienen bajas sus defensas inmunológicas por quimioterapia, SIDA, transplante de órganos o sobre-exposición a la radiación UV también son más propensos a desarrollar QA.

SU MEJOR MOVIMIENTO: LA PREVENCIÓN

La mejor forma de prevenir la queratosis actínica es tener una buena protección solar como parte de su rutina de cuidados diarios saludables.

  • Cuando se está al aire libre, buscar la sombra, sobre todo, entre las 10 AM y 4 PM.
  • Cubrirse con ropa, incluido un sobrero de ala ancha y gafas de sol anti-rayos UV.
  • Aplicarse, cada día, crema solar de amplio espectro (UVA/UVB) con un factor de protección (SPF) igual o superior a 15. Para pasar varias horas realizando actividades al aire libre, utilizar una crema solar de amplio espectro resistente al agua con un SPF igual o superior a 30
  • Aplicar 1 onza/28 gramos (2 cucharadas) de crema solar por todo el cuerpo 30 minutos antes de salir. Volver a aplicar cada dos horas, después de nadar o sudar con profusión.
  • No utilizar nunca camas de bronceado.

Revisores Médicos Rex A. Amonette, MD; David J. Leffell, MD; Perry Robins, MD
Fotos cortesía del Dr. Pearon G. Lang, Jr., Unidad de Dermatología MSKCC
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