Carcinoma De Células Basales

2.8 MILLONES DE CASOS DIAGNOSTICADOS CADA AÑO

El carcinoma de células basales (CCB) es la forma mas frecuente de cáncer de piel que suele darse, y se diagnostican casi 2.8 millones de casos cada año en Estados Unidos. De hecho, es el cáncer más común de todos. Casi todos los CCB aparecen en áreas del cuerpo expuestas al sol, sobre todo, en cara, oídos, cuello, cuero cabelludo, hombros y espalda.

CÉLULAS BASALES

Los CCB son crecimientos anómalos descontrolados o lesiones que surgen en las células basales que se alinean en la capa más profunda de la epidermis (la capa más superficial de la piel).

Tanto la exposición solar a largo plazo como una exposición solar ocasional intensa y amplia (que suele provocar quemadura) producen daños que desembocan en un CCB. En algunos casos, la exposición al arsénico o a la radiación abren llagas que son resistentes al tratamiento, enfermedades inflamatorias crónicas de la piel y complicaciones por quemaduras, cicatrices, infecciones, vacunas o incluso tatuajes son factores contribuyentes.

Cualquier persona con antecedentes de exposición al sol puede desarrollar CCB. No obstante, los que más riesgo corren son las personas de piel clara, cabello rubio o pelirrojo y ojos azules, verdes o grises. Los ancianos corren un riesgo especial, si bien aunque va aumentando la incidencia de CCB, más personas de entre 20 y 30 años reciben tratamiento. Los hombres que padecen esta enfermedad superan, en número, a las mujeres, si bien más mujeres desarrollan CCB que antes. Las personas que trabajan muchas horas al aire libre o pasan su tiempo de ocio expuestas al sol son más susceptibles de contraer CCB.

NO DEBEMOS PASAR POR ALTO

El CCB puede tratarse fácilmente en fase incipiente, con índices de curación cercanos al 100%. Solo en casos extremos el tumor original se extiende poniendo la vida en peligro. No obstante, cuanto más crece el tumor, más tejido circundante daña, precisándose más tratamiento extensivo. En ocasiones provoca desfiguraciones considerables.

Aquellos que han sufrido un CCB corren un mayor riesgo de desarrollar un nuevo CCB así como otros tipos de cáncer de piel. En estos casos debe acudirse, con cierta regularidad, al dermatólogo para que realice exámenes corporales integrales.

Los CCB en cuero cabelludo y nariz suelen volver al cabo de dos años. Si el cáncer vuelve a aparecer, es posible que su doctor le recomiende un tratamiento distinto del que utilizó inicialmente. Métodos como la cirugía micrográfica de Mohs son muy eficaces cuando hay recurrencias.

LAS CINCO SEÑALES DE ALARMA
DEL CARCINOMA DE CÉLULAS BASALES (CCB)

Los CCB toman la apariencia de llagas abiertas, parches rojos, protuberancias brillantes, crecimientos rosas, o cicatrices. Unas veces, parecen nódulos perlados, translúcidos y en relieve, que han atravesado la piel y sangran y otras se parecen a patologías de la piel no cancerosas como la psoriasis o los eccemas. Si observa cualquiera de las señales de alarma indicadas abajo, le preocupa alguna otra cosa o detecta un cambio prolongado en su piel, consulte con un doctor (preferiblemente un especialista en enfermedades de la piel) cuanto antes.

  • Una llaga que sangra, exuda o parece una costra y sigue abierta tras tres o más semanas.

  • Una protuberancia brillante o un nódulo perlado o claro y a menudo rosa, rojo o blanco. La protuberancia también puede ser oscura, negra o marrón, sobre todo, en personas de cabello oscuro, y puede llegar a confundirse con un lunar normal.

  • Un crecimiento rosa con un borde algo elevado que puede adquirir un aspecto enrollada y una indentación central en forma de costra. A medida que va agrandándose el crecimiento, diminutos vasos sanguíneos pueden llegar a aparecer en la superficie.

  • Un área blanca, amarilla o similar a una cicatriz de cera, por lo general brillante y tirante con bordes mal definidos, puede indicar presencia de un CCB invasivo y agresivo más grande de lo que parece en la superficie.

  • Un parche rojizo, en ocasiones costroso, o un área irritada que puede picar o doler y que suele aparecer en cara, torso, hombros, brazos o piernas.

OPCIONES DE TRATAMIENTO

Cuando se encuentran células de CCB, hay que seguir un tratamiento. Afortunadamente, hay muchos tratamientos eficaces. Optar por uno u otro depende del tipo, tamaño, localización y profundidad del tumor, edad del paciente, estado general de salud y posible impacto sobre la apariencia física. El tratamiento puede seguirse, casi siempre, de forma ambulatoria, en la propia consulta del doctor o en la clínica. Con las técnicas quirúrgicas suele usarse anestesia local. El dolor o malestar durante la intervención es mínimo y, después, no suele doler.

Los tratamientos más importantes son: curetaje y electrodesecación, cirugía micrográfica de Mohs, cirugía excisional, radioterapia y criocirugía. En el caso de CCB superficiales, pueden usarse fármacos de uso tópico (5-fluourouracilo e imiquimod), y fármacos de uso oral, como el vismodegib, aprobado en 2012 para casos extraordinariamente raros de CCB en fase avanzada. Debido al riesgo de defectos en el parto, vismodegib no deben usarlo mujeres embarazadas o que estén intentando tener un bebé.

SU MEJOR MOVIMIENTO: LA PREVENCIÓN

Aunque los cánceres de piel, hasta los melanomas, pueden curarse casi siempre si se descubren y tratan precozmente, podemos incluso evitarlos desde un principio. A continuación presentamos algunas prácticas de seguridad muy útiles para usted:

  • Buscar la sombra, sobre todo, entre las 10 AM y 4 PM.

  • Evitar las quemaduras.

  • Evitar el bronceado y las camas de bronceado UV.

  • Cubrirse con ropa, incluido un sobrero de ala ancha y gafas de sol anti-rayos UV.

  • Aplicarse, cada día, crema solar de amplio espectro (UVA/UVB) con un factor de protección (SPF) igual o superior a 15. Para pasar varias horas realizando actividades al aire libre, utilizar una crema solar de amplio espectro resistente al agua con un SPF igual o superior a 30.

  • Aplicar 1 onza/28 gramos (2 cucharadas) de crema solar por todo el cuerpo 30 minutos antes de salir. Volver a aplicar cada dos horas, después de nadar o sudar con profusión.

  • Mantener a los recién nacidos alejados del sol. Las cremas solares solo pueden aplicarse a niños de más de 6 meses de vida.

  • Examinar la piel desde la cabeza a los pies cada mes.

  • Acudir al doctor, cada año, para que realice un chequeo médico profesional de la piel.


Revisores Médicos
Leonard Dzubow, MD
David J. Leffell, MD
Perry Robins, MD
Deborah S. Sarnoff, MD
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